Conductas de riesgo

Conductas saludables para la salud bucodental.

La Organización Mundial de la Salud define la salud bucodental como la ausencia de dolor orofacial crónico, cáncer de boca o garganta, llagas bucales, defectos congénitos como labio leporino o paladar hendido, enfermedades periodontales (de las encías), caries dental y pérdida de dientes, y otras enfermedades y trastornos que afectan a la boca y la cavidad bucal. Las dolencias bucodentales comparten factores de riesgo con las cuatro enfermedades crónicas más importantes -enfermedades cardiovasculares, cáncer, enfermedades respiratorias crónicas y diabetes- pues se ven favorecidas por las dietas poco saludables, el tabaquismo y el consumo nocivo de alcohol.

Es posible reducir simultáneamente la carga de enfermedades bucodentales y la de otras enfermedades crónicas si se abordan los factores de riesgo comunes:

La reducción de la ingesta de azúcares y una alimentación bien equilibrada previenen la caries dental y la pérdida prematura de dientes.

Dejar de fumar y reducir el consumo de alcohol disminuyen el riesgo de cánceres de la cavidad bucal, periodontopatías y pérdida de dientes.

El consumo de frutas y verduras protege contra el cáncer de la cavidad bucal.

El uso de equipos eficaces de protección en la práctica de deportes y el uso de vehículos automóviles reduce las lesiones faciales.

Otro factor de riesgo es una higiene bucodental deficiente. La práctica más adecuada para la eliminación de la placa dental es la realización de un correcto cepillado.

La promoción de la salud bucodental en la edad escolar tiene un gran valor para la conservación de la boca y los dientes durante toda la vida de la persona. Con medidas sencillas adoptadas desde la etapa infantil, se puede prevenir la aparición de las principales enfermedades bucodentales, como la caries y la enfermedad periodontal.

La promoción de la salud bucodental infantil incluye:

– La prevención primaria de la caries dental.
– El tratamiento precoz de los traumatismos dentales.
– La prevención primaria y el diagnóstico precoz de la maloclusión dentaria.
– De los tres procesos, el más prevalente es la caries dental. Los últimos estudios epidemiológicos en preescolares españoles indican que, independientemente de la comunidad autónoma, casi el 20 % de los niños a los 3 años tienen caries (Encuesta de Salud Oral de Preescolares en España 2007) y el 40 % a los 5 años (Encuesta de salud oral en España 2005).

Los niveles de conocimiento de la población en relación con las caries y la enfermedad periodontal continúan siendo bajos, existiendo aún conceptos erróneos como el evitar el cepillado en caso de sangrado de las encías o el desconocimiento sobre los efectos a largo plazo de estas patologías. El papel de la Escuela de Salud para el Ciudadano, por lo tanto, puede ser fundamental para la mejora de los conocimientos sobre salud bucodental, así como para dar a conocer las actividades que se están llevando a cabo en nuestra comunidad autónoma para la disminución y gradual erradicación de la patología oral más prevalente.

Opciones personales:

Conductas de riesgo como fumar o consumo excesivo de alcohol, conducción temeraria etc., se suelen presentar como decisiones personales tomadas libremente por los individuos, «culpabilizando a la persona», pero las elecciones de las personas y sus conductas en salud son muy sensibles a las circunstancias socioeconómicas y culturales del entorno, cuyos principales determinantes son las condiciones de vida, estando en gran medida fuera del control inmediato del individuo. Por lo tanto, para lograr cambios eficaces es necesario actuar sobre una perspectiva amplia de factores relacionados con el comportamiento, teniendo en cuenta factores del entorno social (de la sociedad en la que vive), factores del entorno próximo (su grupo familiar, de trabajo y otros) y factores personales del área cognitiva (lo que sabe), del área emocional (lo que cree y siente) y del área de las habilidades (lo que sabe hacer).